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Sumisión: la palabra que no nos gusta

Éxo_24:13 Entonces Moisés y su ayudante Josué salieron, y Moisés subió al monte de Dios. 

Cuando leemos este pasaje podemos decir: Wow, ha de ser una gran experiencia poder ser el siervo de Dios. Mas si tu lees bien este verso habla de Josue como siervo de Moisés. Porque para muchos la sumisión es como una mala palabra, se manifiestan.

Porque solo después de morir Moisés inicia a ser llamado siervo del Señor? Porque Josue no estaba a pensar en los títulos como lo hizo Timoteo, Eliseo y muchos otros “segundos” para Dios. El no estaba pensando si podía ser su llamado el llegar a ser Apostol, Profeta, Evangelista, Pastor o Maestro.

Si queremos que Dios se use de nuestras vidas debemos iniciar a conocer el diseño de Dios para una palabra que te hace saltar de la silla cuando la mencionan: SUMISIÓN.

Quieres otros sinónimos? Jesús dijo que aprendiéramos a El, que es manso y humilde de corazón. No hay un modelo mas sublime y mas puro de sumisión como el de nuestro Señor Jesucristo.

Por eso traigo a ti los 5 niveles de sumisión para que los pongas delante de ti y Dios como un espejo de lo que la palabra de Dios dice si es tu deseo tomar la biblia en serio y no jugar a cristiano de domingo en la mañana. Los pongo no a propósito como alguien que ya lo esta viviendo y practicándolos, pero quiero tomar hoy contigo el compromiso de volver a empezar.

Menos mal que su misericordia se renueva cada mañana.

Entonces, un siervo de Dios es sumiso a la visión que Dios ha dado a sus lideres, padres, a sus mentores o consiervos cuando lo hace:

  1. Obedeciendo puntualmente

Una  cosa es decir que lo hacemos, otra es hacerlo. A la hora de la obediencia llorar no es suficiente. Por eso es que nuestra vida debe depender totalmente de Dios y esto significa someterse a la autoridad que Dios ha puesto en tu vida.

Cuando fue la ultima vez que te pidieron algo y no te vino hacerlo?

Pueda que digas que haz pasado este primer nivel porque llegaste a la reunión pero a lo mejor llegaste tarde. Te tengo una mala noticia: Fuiste desobediente.

Heb_13:17 Obedezcan a sus líderes espirituales y hagan lo que ellos dicen. Su tarea es cuidar el alma de ustedes y tienen que rendir cuentas a Dios. Denles motivos para que la hagan con alegría y no con dolor. Esto último ciertamente no los beneficiará a ustedes.

  1. Con gozo

Quiere decir que si tenemos gozo podemos lamentarnos de lo que hacemos aunque sea una cosa que nunca hemos hecho, o algo que nos causa vergüenza o peor aun: enojo.

Lo que hagamos debemos hacerlo con gozo.

Hch_2:46 Adoraban juntos en el templo cada día, se reunían en casas para la Cena del Señor y compartían sus comidas con gran gozo y generosidad,*

 

  1. Como para el Señor

Y hasta acá muchos de nosotros si habíamos pasado al menos al segundo ya quedamos fritos pues, cuando fue la ultima vez que le pregustaste a tu pastor que es lo que necesita y como le puedes servir. Acá muchos de nosotros ya quedamos fuera de la sumisión. Podemos pensar en todas aquellas veces que dimos una porquería como servicio a Dios pensando que habíamos estado los grandes y los héroes. Dios no se merece las sobras, Dios no necesita de ti ni de tu sacrificio que apesta.

Dios merece lo mejor. Punto.

Efe_6:7 Trabajen con entusiasmo, como si lo hicieran para el Señor y no para la gente.

  1. Con el mismo pensamiento y el mismo sentir.

Decir que lo haces porque el pastor te lo pidió no es suficiente. No es sumisión y disculpa por esta mala noticia.

Creo que por mucho tiempo hemos pensado que la ironía puede ser una manera de rebelarnos sin sufrir las consecuencias.

Hablo que la manera en que le dices a tu consiervo: “Yo lo haría de esta y esta manera”. Y esto mis amigos se llama rebelión. Así como mentir es mentir, asi como quedarse embarazada es quedarse embarazada. No hay lugar para el centro. O uno o el otro.

Es decir hacemos las cosas con el mismo corazón, visión y mente. Sin división dentro de nosotros y mala gana.

Dios odia la mala gana, si lo haces este es el mejor día para arrepentirte.

1Co_1:10 Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer, unidos en pensamiento y propósito.

  1. Honrando a los demás o a tu autoridad.

Dios quiere que dependamos sanamente los unos a los otros. Seguramente si fuiste codependiente de alguien en tu vida esta idea te aterroriza, mas Dios no nos dejara solos, nos ha dado su Espíritu para poder hacerlo. No se trata si adoptas aun el sentimiento de aquello que haces pero en tu corazón debe haber el deseo de honrar, de bendecir, de rebajarte y meterte en segundo lugar para que otros puedan brillar.

Honra a tus padres, honra a tus mentores y honra sin imponer tu punto de vista. Otra historia es si hay la apertura a una toma de decisiones donde decidimos juntos. Pero la ultima palabra la tiene tu autoridad a la cual no solo con gozo la debes abrazar sino con humildad y buscando la honra de todos antes que la tuya.

Si hablas mal de tu pastor estas en desobediencia. No me interesan las excusas. Dios te esta hablando. El sabe el canal y el medio, conoce cada gesto y tono de voz con el que quieres manifestarlo.

Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios,* no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos;* adoptó la humilde posición de un esclavo* y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre,* se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el nombre que está por encima de todos los demás nombres

(Flp 2:5-9)

Puedes iniciar a sacar tus propias conclusiones si deseas continuar hacer las cosas en tu modo de pensar o seguir al maestro en su ejemplo.

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El fuego si no quema no es fuego

fire heart

1Ti 4:14 Ejercita el don que recibiste mediante profecía, cuando los ancianos te impusieron las manos.

2Ti 1:6 Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos.

Feliz de regresar. Queremos en esta nueva serie ayudarte a generar un avivamiento dentro de ti y dentro de los que están a tu alrededor. Inicio con estos versos que me regalo el Señor ayer. Me gusto mucho esta frase de mi pastor: Un fuego que no quema no es un fuego. Es imposible quedarse en un lugar y arder y que otros no inicien hacerlo. Biblicamente estamos hablando de que es imposible pasar desapercibido entre la multitud a no ser que tu fuego no sea mayor a un fósforo encendido.

Lo que hace a un verdadero fuego es el hecho que quema. Has visto un fuego que sea así delicado y suave. Mantente cerca de el y te quemara. Y atención que este fuego si lo pides realmente puede quemar lo que hay dentro de ti, porque sentirás el fuego de Dios convenciéndote de la dureza de tu corazón.
Sabes a Dios no le sirve saber si eres fiel o no. El ya sabe lo que sientes por el, lo que no sientes, lo que crees acerca de el y si le conoces.
Yo puedo decir de algunas personas: se quien es. Pero es muy distinto cuando yo he vivido con la persona o pasado tiempo con el.
Cuando tu estas con Jesús vas arder porque de hecho sus ojos arden todo el tiempo.

Apocalipsis 2:18 ”Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene ojos que resplandecen como llamas de fuego y pies que parecen bronce al rojo vivo

Muchos se escudan con el viejo dicho “Edu, Dios conoce mi corazón”. Pues precisamente del corazón dice en Jeremias que es no es de fiar. Dios no solo esta diciendo: Yo conozco tu corazón en este pasaje, dice: Yo conozco tus obras. Muchachos esta en la palabra, no me lo he inventado yo.
Jesús quiere ver los preciosos resultados de una vida llena de la gracia de Dios.

Apocalipsis 3:1-2 ”Escribe al ángel de la iglesia de Sardis: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Conozco tus obras; tienes fama de estar vivo, pero en realidad estás muerto.
¡Despierta! Reaviva lo que aún es rescatable, pues no he encontrado que tus obras sean perfectas delante de mi Dios.

Es penetrante ver que no Pablo esta hablando en estos versos sino el mismo Señor Jesucristo. Con autoridad y clamando a nosotros.
En la cuidad donde vivo hay mucha de esas maquinas en las cuales suele suceder que depositas la moneda y ella te suelta un producto según un código. Las has usado? espero que no! sino te pasara lo mismo que a todos: se queda atascado el producto o el cambio.
Y tu le golpeas, le gritas como si te fuera a contestar (si, lo se es tonto) y sigue atascado algo que para ti es útil en ese momento.
Sabias que Dios creo tu cuerpo y te dio cualidades y habilidades únicas? y aun mas, sabias que el quiere usarlas pero solemos quedarnos con el valor agregado con nosotros. Muchas veces imagino a Dios con el deseo de golpear o sacudir algunos de sus hijos como yo lo hago con la maquina y decirles:
VAMOS!!! Déjalo ir!! DESPIERTA!!!!
Dios quiere que despiertes! los versos que hemos leído dicen: Despierta! Aviva! Ejercita! Muevete!

Y en la RAE busque definiciones sobre “avivar” y encontré:
Animar
Encender
Acalorar
Hacer que de mas claridad
Poner colores mas vivos
Nacer (en el caso de los gusanos de seda)
Empezar a vivir o nacer
Cobrar vida, vigor

A que nos referimos con el fuego? a la pasión por Dios, a una devoción que no tiene limites y a un amor que arrasa con todo el panorama y cambia vidas. No esperes a que el pastor visite un enfermo, ora por el!!! ni que un milagro ocurra en tu casa o escuela, se tu un milagro ahí donde estas!

Estas orando por las mañanas?

Estas consagrando tiempo con Dios para orar?

Que esperas para hacerlo hoy mismo?

Eres de los que oran solo cuando hay gente? El fuego genuino es el que se construye en el secreto con Dios y te digo que si para ti esto es nomas palabras bonitas o de confrontación y no haces nada para cambiar no veras el despertar y los milagros de Dios. Porque el quiere usarte.

En una próxima hablaremos que Dios no esperes que un profeta o apóstol u otra persona traiga el avivamiento, sino tu mismo! hoy y en este momento!


Dependencia emocional #4 parte

¿Te esta sirviendo estas publicaciones? Hoy te entrego la ultima parte y tus comentarios son bienvenidos. ¡Buena lectura! y oro que seas libre de toda dependencia emocional en el nombre de Jesús.

Antes de comenzar a explorar los diferentes elementos para salir de la dependencia emocional, es necesario que nos tomemos de una verdad muy importante: No hay una fórmula que lleve a una vida transformada. La tendencia de toda una vida a formar relaciones dependientes no puede cambiarse siguiendo “diez pasos fáciles”. Jesucristo desea hacer una obra íntima y única en cada uno de nosotros por medio del Espíritu Santo. El cambio se producirá a medida que nos rindamos a El y que colaboremos con esa obra.

Las guías que aquí consideramos muestran modos en los que Dios ha obrado en las vidas de diferentes personas para sacarlas de la dependencia emocional. Algunas de las sugerencias se aplican a ser liberados de una relación específica mientras que otras atañen a quebrar líneas de conducta de toda una vida. Todas representan distintas facetas de una misma circunstancia: Terminar relaciones basadas en suplir nuestras necesidades, lo que nuestra vieja naturaleza pecaminosa nos demanda, y aprender a relacionarnos como “nuevas criaturas en Cristo” (2 Cor 5:17).

Comenzar por tomar un compromiso con la honestidad. Las dependencias son generalmente difíciles de superar por la decepción que crean. Esta decepción se quiebra cuando somos honestos con nosotros mismos, y admitimos estar involucrados en una relación dependiente y reconocemos los aspectos pecaminosos de la misma. Entonces estamos listos para ser honestos con Dios. No tenemos necesidad de ocultar nuestra confusión, nuestro enojo o cualquier otro sentimiento. Sólo necesitamos derramar nuestros corazones ante El, y pedirle que nos dé la disposición de obedecer y hacer su voluntad en esta situación.

El siguiente paso es ser honesto con otra persona. Podemos buscar a un hermano o una hermana maduro/a en el Señor y confesarle: “Mira, realmente estoy luchando con mis sentimientos hacia mi compañero/a en el grupo de evangelismo. Me estoy apegando mucho a él / ella. )Podrías orar conmigo al respecto?”. Si somos conscientes de maneras específicas en las que hemos manipulado circunstancias para promover esa relación dependiente, podemos pedir perdón por eso también. Cuanto mayor sea nuestra honestidad, mayor será la sanidad que recibiremos.

Al elegir a alguien con quien abrirnos, la mejor opción es un cristiano estable y digno de confianza que no esté emocionalmente involucrado en la situación. Esta persona puede interceder por nosotros en oración y hacer que le rindamos cuentas, especialmente si le damos la libertad de preguntarnos periódicamente cómo marchan las cosas. Debemos ser extremadamente cautelosos al expresar nuestros sentimientos hacia la persona de la que dependemos. He visto resultados lamentables cuando un/a hermano/a le ha compartido a otro: “¿Sabes?, me siento realmente atraído por tí; creo que me estoy tornando dependiente”. Un mejor primer paso es buscar el consejo y la oración de un pastor o un anciano de la iglesia antes de siquiera considerar hablar con la persona de la cual dependemos, e incluso entonces, debemos rogar a Dios que ilumine nuestras motivaciones al hacerlo.

Comenzar a separarse gradualmente de la persona. Hasta cierto punto hemos planeado nuestra vida alrededor de nuestro/a amigo/a. Por ejemplo, esto puede significar que vayamos a la misma iglesia. Dejar la iglesia sólo porque esta persona está allí no es la mejor solución. Debe existir una separación de todos modos, y eso puede ser que se junten solamente en actividades grupales. (Una vez más cabe aclarar que un matrimonio no debe tratarse de la misma manera que una amistad) Estar al lado de esa persona cuando no es necesario sólo prolongará el dolor y retrasará la obra de Dios en nuestras vidas.

También debemos dejar que Dios obre. Esto parece obvio, pero no es tan fácil como se cree. Si confesamos a Dios que estamos apegados a esta persona y que no hay nada que podamos hacer por nuestra cuenta, e invitamos a Dios a que venga y cambie nuestra situación, el Señor no pasará por alto nuestras oraciones.

Depués que mi amigo John hizo esta oración, descubrí que la gente comenzá a confrontarlo con sus relaciones dependientes, pero él aseguró tener todo bajo control. Luego su amigo decidió que comenzaría a asistir a otro estudio bíblico, y John encontró una “muy buena razón” para cambiarse al mismo. También se dio cuenta de que el Espíritu Santo le decía que se deshiciese de ciertos discos o cintas (aquellos que tenían “nuestra canción”), pero se mantuvo sin hacerle caso.

Si respondemos como John hizo, el resultado sería que pese a que le hemos pedido a Dios que obrara en nuestras vidas, (estamos haciendo todo lo posible para asegurarnos de que no lo haga! He aprendido, en primer lugar, que impedir que Dios quite a alguien de mi vida sólo produce una falta de descanso y una agonía más prolongadas. Colaborar con el Espíritu Santo hace que seamos sanados más rápidamente de esas relaciones.

Prepararse para el dolor y la depresión. Dejar una relación dependiente puede ser tan doloroso como atravesar un divorcio. Si nos permitimos sufrir por un tiempo, nuestra sanidad será más rápida. Si reprimimos nuestro dolor y nos negamos el tiempo para recuperarnos, cargaremos con una culpa y una amargura innecesarias. Puede que nos tornemos insensibles y que no respondamos emocionalmente, evitando aun las relaciones sanas, y que eventualmente nos preparemos para una futura relación dependiente. Cuánto mejor es permitirnos sufrir surante este período de “dejar ir” al otro. Algunas personas han dicho haber encontrado un especial consuelo en el libro de los Salmos durante este tiempo.

Cultivar otras amistades. Aun cuando sea difícil y produzca temor, y aunque no sea lo que queramos hacer, debemos dar el paso y desarrrollar nuevas amistades. Nuestros sentimientos mejorarán más tarde y estaremos contentos de haber invertido en las vidas de nuestros nuevos amigos. El Señor nos guiará a otras relaciones, El sabe exactamente las amistades que necesitamos para manifestar nuestras cualidades especiales y para limar nuestras imperfecciones. Descubrir la visión de Dios para las relaciones. Si amamos a otros como Dios los ama, querremos verlos hechos conformes a la imagen de Cristo. El Señor quiere resaltar las cualidades en nosotros que reflejan su carácter y los dones que hacen posible que hagamos su obra. Andy Comiskey, del Ministerio de consejería Desert Stream en Santa Mónica, California, dijo: “Esto puede parecer duro, pero nuestro deseo de ser disciplinados emocionalmente puede hacer o deshacer una amistad. Cuando cambiamos los mejores intereses del otro por nuestra propia necesidad, corremos el riesgo de perder esa amistad”. Si deseamos exclusividad con algún amigo, entonces nuestros deseos están en conflicto con lo que el Señor quiere. Debemos preguntarnos: “¿Estoy yendo a favor o en contra de Dios con esta amistad?”.

Comenzar a resolver los temas más profundos. La compulsión que nos lleva a formar relaciones emocionalmente dependientes es un síntoma de problemas espirituales y emocionales más profundos que necesitamos afrontar y resolver. Un análisis de nosotros mismos muy prolongado no es la manera más efectiva de descubrir esos problemas. Una forma de comenzar es poner todo delante de Dios en oración, diciendo: “Señor, sólo tú sabes qué es lo que me hace tan vulnerable a las relaciones dependientes. Muéstrame de dónde proviene esta necesidad y guíame para salir de esto”. La oración y el ayuno nos llevan hacia Dios y rompen ataduras como ninguna otra cosa lo puede hacer.

Otra manera efectiva es buscar el consejo y la oración de aquellos que Dios ha puesto como autoridad sobre nosotros. Para algunos, un largo período de consejería los ayudará a afrontar los aspectos de sus vidas que necesitan cambiar y ser sanados. Para otros, un pequeño grupo que se reúna regularmente para compartir las cosas profundas y orar será de una ayuda tremenda. Si somos humildes y honestos delante de Dios y de otros creyentes, creceremos en pureza, integridad y estabilidad emocional.

Prepararse para el recorrido. A veces la victoria nos elude porque nos preparamos para una batalla en vez de una guerra. Para vencer la dependencia emocional (ya sea una relación específica o una conducta de toda la vida) es necesario prepararnos para una larga guerra. Necesitamos conocernos a nosotros mismos, nuestras deblilidades, los tipos de personalidades que nos atraen, y los momentos en los que debemos ser especialmente cuidadosos. Necesitamos conocer a nuestro adversario, las mentiras con las que Satanás procurará tentarnos y cómo rechazarlas. (Incluso cuando estas nos parecen bien! Más que cualquier otra cosa, necesitamos conocer a nuestro Dios.

Debemos estar dispuestos a creer que Dios nos ama. Aun si no podemos sentir su amor, necesitamos levantarnos en fe y creerlo, y comenzar a agradecerle por eso. A medida que aprendamos de la persona de Dios a través de su Palabra, comenzaremos a dejar de lado esa imagen que tenemos de El como alguien cruel, distante o sin amor. Dejaremos de culparlo por los acontecimientos dolorosos del pasado, y nos daremos cuenta de que El se duele con nosotros por las consecuencias de la maldad de este mundo perdido. El está listo y dispuesto a sanarnos y transformar nuestras vidas. Una relación cercana con Jesús es el mejor lugar para refugiarnos de las dependencias emocionales.

¿Hay vida después de la dependencia emocional? Las dependencias son dolorosas y difíciles de superar, pero ayudan a darse cuenta de que esta condición es una de las enfermedades más curables conocidas por la humanidad. A menudo las personas son tan completamente sanadas de esta tendencia que no pueden siquiera concebir la idea de tener un pasado de dependencias emocionales.

La recompensa inmediata al renunciar a estas relaciones es la paz con Dios. Incluso en medio del dolor por la pérdida de alguien, experimentamos paz, alivio y gozo al restaurarse nuestra comunión con Dios. “Es como despertarse de una pesadilla” me dijo una mujer.

La paz con nosotros mismos es otra bendición que recibimos. Es mucho más fácil agradarnos cuando no estamos planeando y luchando por mantener una relación que sabemos que Dios no desea para nosotros. Cuando dejamos de lado una dependencia, ya no somos atormentados por el temor de perder la relación, y esto también trae paz a nuestro corazón.

Después de renunciar a una relación dependiente, descubrimos una nueva libertad para amar a otros. Como miembros del cuerpo de Cristo, cuando toda nuestra concentración y atención están enfocadas hacia un solo individuo, otras personas en nuestras vidas sufren las consecuencias, ya que no reciben la atención que Dios desea que les demos.

Los que han teminado relaciones dependientes descubren una nueva compasión y un deseo de cuidar a otros que no está basado en la atracción sexual o emocional. Encuentran que ya no son tan críticos con las demás personas y que están menos a la defensiva. Comienzan a notar que sus vidas están fundadas en la seguridad real de su relación con Cristo, y no en la falsa seguridad de una relación dependiente.

Por último, vencer las dependencias nos da la libertad de ministrar a otros. Sólo podemos guiar a otros adonde ya hemos estado dispuestos a ir nosotros mismos. Cuando ya no racionalizamos relaciones incorrectas, nuestro discernimiento se hace más claro. Las verdades espirituales se hacen más fáciles de comprender y de aceptar. Nos convertimos en vasos limpios, apropiados para que Dios nos use.

En nuestro deseo de permanecer libres de las dependencias emocionales, necesitamos recordar que escondernos de la gente no es la alternativa a este problema. La dependencia es una sutil (y altamente convincente) falsificación de las relaciones inmensamente ricas y plenas que el Señor desea que tengamos a través de El. Debemos recordar que Jesús no es cruel con nosotros, El quiere enseñarnos a amar a las personas de una manera santa, y sabe que esto lleva tiempo. Hay una batalla entre la carne y es espíritu en todas las áreas de nuestra vida, y las relaciones no son la excepción a la regla. Pero el Señor Jesucristo es aquel que está uniendo a su cuerpo, y quien nos ayuda a madurar y a crecer en El, y siempre estamos aprendiendo. Tengo confianza en que “…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).

* Lori Thorkelson Rentzel es una escritora y redactora en San Rafael, California. Fue miembro del equipo de Love in Action, International, un ministerio de ayuda a aquellos cristianos que desean salir de la homosexualidad y de otros conflictos de identidad sexual. Ha dado talleres y seminarios sobre dependencia emocional y otros aspectos de las relaciones cristianas.

**Fuente y traducción por: Exodus Latinoamerica

*** Aca puedes leer la parte: numero uno, numero dos, numero tres.

 


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