Testimonios: Pastor Carlos Arias

[Es un hombre que le tenemos mucho aprecio ya ha sido de mucha bendición en el ministerio. Hoy quiero dejarles al pastor Carlos Eduardo Arias del Distrito Federal, México y su valiente testimonio de sanidad de una adicción sexual]

Quiero dirigir mi testimonio particularmente a todos aquellos que se encuentran involucrados en ministerios cristianos. (Pastores, evangelistas, alabanza, jóvenes, etc.) Yo conocí al Señor Jesús como mi Salvador a los 16 años de edad; Durante mi niñez y adolescencia, estuve involucrado en “juegos” sexuales con niños y adolescentes de mí mismo sexo, veía revistas para adultos, películas pornográficas y me hice aficionado a la masturbación.

Cuando vine a Cristo a los 16 años, realmente experimenté su salvación y mi vida dio un cambio de 360 grados. Todo iba excelente. No paso mucho tiempo después de mi conversión para que yo volviera a caer en comprar videos y revistas xxx y en masturbarme. Tuve mis primeras novias de cristiano, yo pensaba que eso sería mi solución a la pornografía y a la masturbación. ¡Grave error, caí en lo mismo con ellas! Entre a la universidad; quiero aclarar que mi vida espiritual era un ARRIBA y ABAJO, en donde había tiempos de mucho pecado sexual y tiempos de momentánea libertad y por sorprendente que les parezca, de sincera búsqueda de Dios, tiempos tan buenos en los que pasaba tiempo con Dios y con su palabra, que parecía que el pecado sexual había sido superado y que realmente yo no tenía una esclavitud espiritual, sino los problemas propios de un joven cristiano. ¡Esto era una miserable mentira que el diablo quería que yo creyera y la creí completa!

En la universidad comencé a experimentar una gran hambre de Dios, en la Iglesia se me invitó a servir ministrando jóvenes. ¡Seguía viendo pornografía y masturbándome! Ya casi al final de la carrera profesional, empiezo a tener la convicción de que Dios me llama al ministerio pastoral, ¡Fue uno de mis mejores tiempos espirituales, porque hubo mucha libertad del pecado sexual en ese periodo! Dios me llama al ministerio por medio de una experiencia espiritual maravillosa y yo pensé ¡AHORA sí mis problemas se han resuelto! Después de tal experiencia espiritual donde el Poder y el amor de Dios sacudieron literalmente todo mi ser, yo pensé que había sido trasformado. No paso mucho tiempo, para que yo volviera a caer en pornografía, masturbación e impureza sexual, aún cuando yo estaba cursando exitosamente un seminario teológico.

Conocí una cristiana maravillosa en el seminario, No tardé mucho en inducir a esa persona pura y sana sexualmente, a la masturbación y a la impureza sexual. Decidí que lo mejor era casarnos, y me dije: ¡Ahora sí está arreglado, ya no tendré problemas con el pecado sexual! Yo no entendía que no importa tu estado civil, tu sexo, no importan tus conocimientos bíblicos, lo mucho que Dios te usa o lo buen predicador que seas. Sí el pecado sexual te ha derrotado y te ha hecho su prisionero ¡eres un esclavo!

Llegué a ser el co-pastor de una iglesia, nadie sospechaba de mi problema. ¿Qué con mi esposa? La involucré en prácticas de impureza sexual, llegue a chantajearla y a manipularla para convencerla de pecar junto conmigo. Mientras tanto, seguía pastoreando Hermanos, yo me estaba hundiendo en la maldad y ni siquiera me había dado cuenta de la gravedad de mi estado espiritual, eso si no crean que la pasaba bien, el pecado trae culpa miedo, inseguridad, enfermedad, dolor y muerte a los que lo practican y a mí me trajo todo esto. Recuerdo que después de pecar, ¡No podía dormir! Pensaba que Dios me echaría al infierno.

Paulatinamente, mi vida privada de oración y lectura de la Palabra se volvió seca como un desierto. Aquí fue donde toqué fondo, esas dos últimas semanas de mi vida, las viví como esclavo del diablo y del pecado sexual. Tuve muchas presiones ministeriales y me entregué a lo que ahora entiendo, siempre fue mi falsa salida o falsa válvula de escape a los problemas de todo tipo que se me presentaban en la vida y esto era la masturbación, la pornografía y la impureza sexual.

Esas dos semanas, hice cosas en cuanto a la masturbación que nunca pensé en mi vida que llegaría a hacer y vi mucha pornografía. Vivía queriendo salir de esto, ¡Pero ni siquiera podía orar!, Entonces, en mi desesperación Dios me guió a esta página navegando por el Internet, encontré este curso y ese mismo día me registre, Por primera vez en mucho tiempo sentí la esperanza de haber encontrado algo que me haría libre del infierno que estaba viviendo. ¡No quería seguir viviendo así, pues sabía que moriría y destruiría a mi familia, mi iglesia y mi ministerio! Desde el primer día, La Palabra de Dios enseñada en este curso se volvió viva y real para mí, yo conocía la Biblia, pero ahora Dios estaba desbordando su Gracia y Él me hablaba directamente en cada lección y me iba libertando.

Desde la primera lección deje de ver pornografía y comencé a orar, al inicio no podía ni hacerlo. Recuerdo que como a la segunda semana del curso, yo tenía una sed espiritual enorme y le grite a Dios orando en un servicio, aun te acuerdas de cuando me llamaste a tu servicio ¡Ven conmigo otra vez Dios! Solo puedo decirles que Dios contestó con un grito mayor, como con un rugido de león, que me contestó ¡YO SI ME ACUERDO DEL DÍA QUE TE LLAME A MI SERVICIO, TU FUISTE EL QUE ME DEJO, YO SIGO AQUÍ! y El Poder y el amor de Dios cayeron sobre mí otra vez.

En mi ministerio ya por la tercera semana ¡Sorpresa! El poder, la autoridad y la unción del Espíritu Santo comenzaron a manifestarse. Incluso confesé mi pecado a mi esposa. Hermanos que sirven a Dios, ¡Dios realmente restaura al que se arrepiente! De una vida sentimental y sexual muerta con mi esposa, estoy teniendo la mejor intimidad emocional de mi vida con ella y relaciones sexuales maravillosas, satisfactorias y santas. El dejar la doble vida te hace descansar, duermo lleno de paz, ¡Si deseas seguir en el ministerio hermano, tendrás que ser puro!

Hermanos, sigo enfrentando tentaciones, vigilando y cuidando mi vida de oración y estudio de la Palabra, pero es un hecho. En el 59 de este bendito curso: ¡Yo el Pastor Eduardo vivo libre de la pornografía, la masturbación y la impureza sexual, por la Gracia de Dios y para su Gloría! ¡Vivo feliz, libre, bendecido y se que en mi vida a un viene lo mejor de Dios para mí, mi familia y mi ministerio! Hermano (a) que sirves a Dios en un ministerio en la Iglesia, más aun si eres un pastor. ¡Hay esperanza! Acuérdate que dice en la Palabra, Sí tú te humillas verdaderamente y buscas a Dios con todo tu corazón, Él te oirá desde los cielos y te sanara. (Lee 2 Crónicas 7:14) ¡Toma este curso sin orgullo, has a un lado tus conocimientos bíblicos y tus credenciales ministeriales! Yo pienso que no lo hubiera logrado sin tener a mi mentor Alex León, no digo que no se pueda ser libre sin tener uno, pero tener uno te ayuda enormemente a ganar la guerra. ¡Sigue adelante y pronto serás libre para la gloria de Dios de toda atadura de pecado sexual y tu vida volverá a brillar para la gloria de Dios y bendición de muchos otros, en no mucho tiempo! Pastor Alejandro León, eres un autentico boxeador profesional y el mejor entrenador personal humano. ¡Te amo en Cristo hermano, a ti a y a tu familia! Gracias por invertir tanto en mí; Mi familia, mi iglesia y yo te bendecimos ¡Sigamos juntos por favor ayudando a otros.

Para leer otros testimonios del poder de Dios sobre el pecado sexual visita Libres en Cristo, con este enlace.


5 responses to “Testimonios: Pastor Carlos Arias

Déjame conocer que piensas

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: